Chocolate Covered Strawberry Layer Cake (Tarta de Fresa cubierta de Chocolate): ¡Felices 17 Primaveras, mi Sergiño del alma!




Resulta que la vida me obsequió con un gran Amor antes de ser Madre de mi maravilloso polluelo. Corría el año 1.999 (¡todavía el Siglo XX!) y servidora era una jovenzuela de 25 (ya podéis echar cuentas, cotillas... que os lo he puesto bien fácil ;))

Una tarde de Marzo, mi cuñada Elena trajo al mundo un precioso, rollizo y enorme bebé de más de 4,500 Kg de peso. Moreno, con los ojos muy rasgados y un hoyito en la barbilla, inconfundible marca de la casa materna. Mi querido hermano acababa de ser Padre. Y yo, me convertí en una felicísima tía llena de orgullo y repleta de amor hacia ese pequeño ser que acababa de inundar de luz tantas vidas.

A los que no hayáis podido vivir esta experiencia, creedme que, aunque a todos los sobrinos se les quiere con locura, cuando tienes la suerte de disfrutarlos sin haberte estrenado todavía en la paternidad o la maternidad, no hay amor comparable a ese.
 




Con el transcurso de los meses, esa hermosa criatura se convirtió en un bebé inquieto, vivaracho, requetelisto y por supuesto, querido, muy querido. Fue primer hijo, primer nieto y primer sobrino en ambas familias, en las que no había nacido un bebé en décadas, así que podéis haceros una idea de lo que nuestro pequeño-Gran Sergio representó para todos. 

Los años pasaron volando. ¡Qué digo volando! Pasaron a la velocidad de la luz. Yo me convertí en dichosa Mamá y apenas 3 años después, nació la Princesita de la familia: mi sobrina Rebeca.

A los 6 añitos, Sergio se convirtió en el mejor de los hermanos. Protector, paciente ultra-paciente, cariñoso y tierno guía de los primeros pasos de su hermanita. Siempre estaba ahí, pendiente de ella, cual Ángel de la Guarda encarnado en churumbel de carne y hueso.  

Estudioso y responsable, poco a poco, nuestro niño grande, empezó a forjar un carácter especial y a mostrar una madurez mucho mayor de lo que cabe esperar de un pequeño de 10 años.




Quizás ésa fue la primera advertencia de lo que el destino le iba a deparar... nos iba a deparar a todos. Quizás esa madurez y esa responsabilidad, eran necesarias para sobrellevar uno de los golpes más terribles que un niño de sólo 10 años puede afrontar en su corta vida.

Con tan sólo 4 años y medio de edad, nuestra Princesita, nuestra niña adorada y largamente esperada, nos dejaba después de 2 años de durísima lucha contra una terrible enfermedad. Y Sergio, mi/nuestro pequeño-Gran Sergio, se quedaba sin uno de los pilares más importantes de su vida, su querida hermana.




Han transcurrido 6 largos años y medio desde ese terrible día y Sergiño -que ya cumple 17- todavía es incapaz de celebrar su cumpleaños. No es capaz de festejar un año más de vida porque todavía no encuentra el consuelo para entender que puede permitirse disfrutar de un día tan especial a pesar de no contar con la presencia de su hermana.

Y yo, que los quiero con locura a ambos, y sin olvidar por un instante a nuestra pequeña Campeona, he sentido que no podía celebrar más días especiales en este blog y en mi vida personal sin preparar una tarta única y especial para mi pequeño-Gran niño. Aunque no sople velas, aunque no vuele el confetti sobre su cabeza, mi deseo era endulzar su día especial con algo preparado con mis propias manos. 

Y ese es el porqué de esta tarta. Especial donde las haya. Y lo es porque representa la celebración de la vida, por encima de todo lo demás.




No os voy a engañar diciéndoos que esta tarta es facilísima de preparar. No hay más que leer la receta para darse cuenta de ello. Bueno, voy a matizar, no es que sea difícil, pero sí muy laboriosa. ¡Qué Layer Cake no lo es! Y aún así, creo que dentro de ese género reposteril, hay grados de laboriosidad y ésta -sin duda- se lleva muchos puntos al respecto.

Pero nada que no se pueda resolver con la suficiente planificación, una buena dosis de paciencia, mucho amor y unos conocimientos básicos de Repostería.

Yo, sin ir más lejos, y a pesar de practicar a menudo, todavía soy un poco zoquetilla y me cuesta sacar adelante con cierta decencia según qué cosas. Pero bueno, el primer paso para conseguir algo es proponérselo y luego intentarlo y ganas -desde luego- no me han faltado.



¡Os dejo ya con la receta!








Receta de la Chocolate Covered Strawberry Layer Cake. Adaptada del Blog Annies's Eats


Ingredientes:(Para 3 moldes de 20 cm)
  • Para el bizcocho:
  1. 1 3/4 Tazas, + 2 cdas. de harina para todo uso (105 gr.)
  2. 1 1/2 Tazas de cacao en polvo sin azúcar (180 gr.)
  3. 1 Cda. de café expresso o instantáneo
  4. 1 1/2 Tazas de agua hirviendo (360 ml.)
  5. 3/4 De taza de crema agria (75 gr.)
  6. 1 Cda. de extracto de vainilla
  7. 1 1/2 Tazas de mantequilla sin sal a temperatura ambiente (338 gr.)
  8. 2 1/2 Tazas, + 2 cdas. de azúcar (480 gr.)
  9. 3 Huevos grandes, a temperatura ambiente
  10. 1 1/4 Cdta. de bicarbonato sódico
  11. 3/4 Cdta. de sal. 
  • Para la Buttercream de Merengue Suizo con Fresas:
  1. 3 Tazas de fresas frescas lavadas, secas y cortadas en trozos grandes 
  2. 4 Claras de huevos grandes
  3. 1 1/4 Tazas de azúcar (280 gr.)
  4. 1 1/2 Tazas de mantequilla sin sal a temperatura ambiente (338 gr.)y cortada en cubitos de unos 5 cm.
  5. Termómetro de cocina.
  • Para el Ganaché de Chocolate y la decoración:
  1. 12 Onzas de chocolate amargo finamente picado
  2. 1 1/2 Tazas de nata (210 gr.)
  3. 12 Fresas frescas, enteras, lavadas y secas.

Preparación:

  • De los bizcochos:
  1. Precalentar el horno a 350ºF-175ºC.
  2. Engrasar los 3 moldes de 20 cm (8")y/o cubrir el fondo y los laterales con papel de horno.
  3. En un tazón mediano, mezclar el cacao, el café y el agua hirviendo. Homogeneizar bien y reservar.
  4. Batir juntas la crema agria y la vainilla. Agregar esta mezcla a la del cacao y mezclar bien.
  5. Batir la mantequilla con una batidora de varillas o robot a velocidad media-alta hasta que esté suave y esponjosa. Aproximadamente 1 min.
  6. Poco a poco, añadir el azúcar y batir a velocidad media-alta hasta que blanquee y la mezcla esté esponjosa, unos 2-3 min. más.
  7. Añadir los huevos ligeramente batidos, de uno en uno y agregando el siguiente cuando el anterior se haya integrado totalmente.
  8. En un bol mediano, tamizar juntos la harina, el bicarbonato y la sal.
  9. Con la batidora a velocidad baja, empezar a añadir los ingredientes secos, alternándolos con la mezcla del cacao y la crema agria, en tres adiciones, esperando a que se integren bien antes de añadir la siguiente adición.
  10. Dividir la mezcla uniformemente entre los moldes que tenemos preparados.
  11. Hornear durante 30-32 min. o hasta que, al insertar un palillo en el centro de los bizcochos, éste salga limpio.
  12. Dejar enfriar los bizcochos dentro de los moldes al menos durante 30 minutos sobre una rejilla.
  13. Una vez transcurrido ese tiempo, DESMOLDAR CON MUCHO CUIDADO puesto que ESTOS BIZCOCHOS SON EXTREMADAMENTE FRÁGILES mientras no han enfriado del todo.
  14. Es aconsejable preparar los bizcochos con un día de antelación, una vez fríos, envolverlos bien en papel film y dejarlos reposar en el frigorífico. Al día siguiente, la textura mejorará y el sabor se asentará.

Preparación:

  • De la Buttercream de Merengue Suizo con Fresas:
  1. Triturar con un procesador de alimentos, batidora o una licuadora la mitad de las fresas hasta obtener un puré fino sin grumos. Reservar.
  2. En un bol resistente al calor (preferentemente metálico), introducir el azúcar y las claras. Incorporar el bol a una olla para cocerlos al Baño María.
  3. Remover continuamente con las varillas de lo contrario se nos cuajarán las claras, hasta que con un termómetro éstas lleguen a 65º C.
  4. Si no tenemos un termómetro, calcularemos aproximadamente hasta que el azúcar esté totalmente disuelto y no se note el granillo al tacto o en el paladar.
  5. Retirar el bol de la olla y con las varillas de una batidora o un robot de cocina, empezar a batir a temperatura media-alta hasta que obtengamos un merengue firme y brillante. Este proceso tardará unos diez minutos. Si obtenemos el resultado antes, continuar batiendo hasta que el bol haya bajado de temperatura y no esté caliente cuando lo toquemos con la mano. Si comenzamos a añadir la mantequilla se nos derretirá.
  6. Cambiar las varillas por la pala, y con la velocidad al mínimo, empezar a incorporar los cubitos de mantequilla de uno en uno, poco a poco hasta que obtengamos una mezcla suave y sedosa. Si vemos que parece que tiene apariencia de huevos revueltos, continuaremos batiendo, finalmente se arreglará.
  7. Añadir el puré de fresas que teníamos reservado y que deberá estar a temperatura ambiente. Mezclar de forma suave hasta que se incorpore por completo.
  8. Una vez totalmente mezclado, añadir la otra mitad de las fresas, picadas de forma fina.

Preparación:

  • Del Ganaché de Chocolate:
  1. Colocar las onzas de chocolate en un bol mediano.
  2. Calentar la nata en un cazo a fuego medio. Una vez caliente, verterla sobre el chocolate y dejar reposar durante 2 min.
  3. Emulsionar hasta que el chocolate se derrita por completo y se forme una ganaché suave.
  4. Dejar enfriar a temperatura ambiente, revolviendo de vez en cuando para que la ganaché no forme costra.
  5. Reservar una pequeña parte de la Ganaché para bañar las fresas que irán en la parte superior de la tarta.

Montaje de la tarta y decoración:

  1. Cubrir una bandeja de horno con papel de hornear.
  2. Sumergir las 12 fresas que teníamos reservadas para la decoración en la ganaché de chocolate que teníamos reservada para ello.
  3. Dejar que reposen a temperatura ambiente hasta que el chocolate se endurezca.
  4. Rociar con hilos de chocolate negro o chocolate blanco (opcional).
  5. Para armar la tarta, colocar una pequeña porción de buttercream sobre un cartón de tartas y sobre éste, la primea capa de bizcocho.
  6. Extender una 3ª parte de la buttercream y sobre ella, una fina capa de ganaché de chocolate.
  7. Proceder de la misma forma con las otras dos capas de bizcocho.
  8. Sobre la capa de ganaché del último bizcocho, colocar las fresas en círculo cubriendo el diámetro de la tarta.





Como os he contado a lo largo de este post, esta tarta es especial para mi. Especial es su destinatario y especial porque la he preparado por 1ª vez con la ilusión enorme de una niña chiquitita que guarda con celo un precioso regalo que sabe va a gustar.

Espero que, si alguno o alguna de vosotros queridos lectores y lectoras os animáis a preparar esta deliciosa tarta, la disfrutéis por lo menos, por lo menos, una tercera parte de lo que yo lo he hecho. ¡Y eso ya será un montón!

Quiero dar la bienvenida a +Teresa Quesada Ortega del Blog La cocina de Tesa y desearle una dulce estancia entre este grupo de larpeiros y larpeiras. 

Sé que tengo pendientes muchos comentarios por leer y responder y unas cuantas visitas que devolver, pero prometo hacerlo en los próximos días.     

¡Feliz semana y hasta pronto!

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Red Velvet Molten Lava Cakes (Coulant Terciopelo Rojo): ¡Feliz San Valentín!




San Valentín is coming! Y los que me seguís, ya sabéis que servidora se pone muy ñoña, rayando incluso en lo cursi. Es el momento de llenar esta página de corazones a tocho y mocho, mucho rosa, algún que otro Cupido y ¡larpeiradas! 

Este año no os voy a soltar mi típico discurso pro-SanValentín. Tampoco voy a hacer un especial de varios post con varias propuestas. A los que os las habéis perdido otros años podéis verlas aquí, aquí y aquí

Galletas de Carnaval: Antifaces Venecianos (Venetian Carnival Masks Cookies)



Lunes de Carnaval y la casa por barrer... Pero como nunca es tarde si la dicha es buena, vengo a ponerle a este Blog todo el colorido de las fiestas más divertidas del mundo mundial. Bueno -y quien dice colorido- también dice purpurina (¡purpurina a saco!), mucha pluma y un pellizquito del misterio de uno de los carnavales más famosos del Planeta, el de Venecia, mi favorito por encima de cualquier otro. Os lo contaba en este otro post, donde ya dejaba testimonio visual y reposteril de lo mucho que me pirran las máscaras y los antifaces venecianos.

Chocolate Zucchini Bundt Cake (Bundt de Chocolate y Calabacín) + Gastro-Noticias: Concurso de recetas para San Valentín en Hipercor.




Que levante la mano quien no haya sentido cierto recelo en añadir hortalizas o verduras a los bizcochos... Si a ti que me estás leyendo te ha pasado y además, lo has superado, entonces eres de los míos. Ya os lo comentaba cuando preparé mis primeros Muffins de Calabaza, incluir calabacín, calabaza, remolacha y hasta ¡sopa de tomate! en los bizcochos, es un éxito seguro.
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